
1947: el año en que un toxicólogo soviético inventó la palabra «adaptógeno»
El término «adaptógeno» no nació en California ni en una clínica europea. Nació en un laboratorio soviético en 1947, después de que el ejército ruso buscara plantas para soportar el frío y el agotamiento.
Por Equipo Vitadefence

Hoy «adaptógeno» es una palabra de moda. Aparece en cafeterías de Madrid, en gimnasios de Barcelona, en suplementos de farmacia. Pero la palabra tiene una fecha de nacimiento exacta — y no es comercial. Es 1947, en un instituto soviético, dos años después del fin de la Segunda Guerra Mundial.
El contexto: 1943, la URSS busca plantas para soldados
En 1943, mientras el frente del este consumía millones de vidas, la Academia de Ciencias de la URSS lanzó una directiva: identificar sustancias naturales que ayudaran al cuerpo humano a resistir el agotamiento, el frío extremo y el estrés del combate prolongado. El proyecto recayó sobre el Instituto de Biología Activa de Vladivostok.
Nikolai Lazarev y la palabra «adaptógeno»
Nikolai Vasilievich Lazarev (1895-1974) era un toxicólogo soviético. Buscaba moléculas que aumenten de manera no específica la resistencia general del organismo a estímulos negativos. En 1947 acuñó el término ruso адаптоген (adaptógeno) con tres criterios:
- Aumenta la resistencia inespecífica a un estresor.
- Tiene un efecto normalizador.
- Es inocuo en dosis razonables.
1969: Brekhman y Dardymov formalizan la definición
El concepto de Lazarev permaneció dentro del círculo soviético durante 22 años. En 1969, sus discípulos Israel Brekhman e Igor Dardymov publicaron en Annual Review of Pharmacology la primera definición en lengua inglesa. Brekhman, ya en los años 50, había identificado al Eleutherococcus senticosus como uno de los candidatos más prometedores.
¿Qué significa esto hoy?
«Adaptógeno» no es una categoría regulatoria oficial en Europa. Es un término de la fitoterapia tradicional con 80 años de literatura científica. La EMA evalúa cada planta adaptogénica por separado. La monografía EMA/HMPC/680618/2013 reconoce el uso tradicional del Eleutherococcus para aliviar la fatiga moderada y la debilidad.
El producto Vitadefence
Ofrecemos el ingrediente que Brekhman estudió: Eleutherococcus senticosus en cápsulas veganas de 400 mg, fabricadas en Reino Unido bajo normativa GMP.
No recomendado durante el embarazo, la lactancia o niños menores de 12 años. No tomar más de 2 meses continuos. Consulta a un profesional sanitario si los síntomas persisten más de 2 semanas. Posibles efectos secundarios: insomnio, irritabilidad, taquicardia, dolores de cabeza.
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